Comunidad de Conocimiento del Libro, Digitalización y Bibliotecas

El Congreso Internacional Libro, Digitalización y Bibliotecas, la revista asociada, la colección de libros y los medios de comunicación social  ofrecen un espacio para el diálogo y la publicación de nuevos conocimientos desarrollados a partir del mundo del libro y a sectores afines como son las editoriales, las bibbliotecas y las librerías, así como una inquietud común por predecir o adivinar cual será su futuro, a saber, hacia donde se dirige la industria del Libro.

Tema 1: Prácticas de publicación: Pasado, Presente y Futuro

Dialogar en torno a los procesos de cambio en la historia de la producción y distribución de textos, y los impactos de la digitalización, el Internet y los lectores de libros electrónicos en el futuro de la industria editorial. Reflexionar sobre el papel de editores y diseñadores, así como sobre los cambios en el proceso de edición del autor al lector. Revisar las cuestiones y preocupaciones de las publicaciones especializadas (editoriales comerciales, científicas, técnicas, médicas y universitarias).

• La tipografía y su composición: pasado, presente y futuro
• El libro impreso: de la tipografía a la impresión por encargo
• El papel de los autores, editores y diseñadores
• Las librerías: pasado, presente y futuro
• Los lectores de libros electrónicos y los dispositivos móviles
• El proceso de escritura en la computadora
• Los códigos abiertos, el libre acceso y la autopublicación, así como otras formas “especializadas” de publicación
• La publicación multilingüe: Unicode, la traducción automática y otras herramientas del comercio editorial mundial
• Los textos multimodales: los libros con animaciones, video, audio o bases de datos
• La comercialización y la distribución de los libros, los libros electrónicos, las revistas y los libros de texto

Palabras clave: Diseño, Impresión, Formatos, Funciones, Editoriales especializadas, Comercialización, distribución, Derechos de propiedad intelectual, Multimodal, Dispositivos móviles, Tecnología, Orientaciones a futuro


Tema 2: Lectura, Escritura, Alfabetización y Aprendizaje

Reflexionar sobre la evolución de los procesos de lectura y escritura. Se plantea la redefinición del concepto de alfabetización y se indaga en nuevas estrategias para la educación.

• De lector al “usuario”: la interactividad y la navegación en los libros
• La escritura creativa: ¿qué es la creatividad y cómo se enseña?
• Escribir para los niños en una época de placeres contrapuestos
• Aprender a leer y a escribir
• El aprendizaje a distancia: viejos retos y nuevas oportunidades
• El libro de texto como medio de instrucción: pasado, presente y futuro
• Multialfabetizaciones: el multimedia y los textos multimodales en los entornos de aprendizaje
• Las críticas y análisis literarios

Palabras claveEscritura, Lectura, Educación, Libros de texto,  Alfabetización, Aprendizaje electrónico, Multimedia, Multialfabetizaciones, Literatura


Tema 3: Libros y Bibliotecas

Se discute en torno al libro como objeto y su papel cambiante. Se reflexiona sobre la forma, la estructura y los procesos de las bibliotecas, los archivos y los recursos multimedia.

• El papel cambiante de la biblioteca
• El trabajo del bibliotecario en la actualidad
• Los libros electrónicos en las bibliotecas
• Metadatos y detección de recursos
• La indexación y la catalogación en la era electrónica
• Los manuscritos, los libros raros y las prácticas dentro de los archivos

Palabras clave: El libro, Bibliotecas, Catalogación, Metadatos, Detección de recursos, Manuscritos, Archivos, Orientaciones a futuro

 

Acceso

El mismo libro que se ha impreso de manera convencional (y no hay duda de que la gente siempre va a llevar ese viejo utensilio encuadernado a la playa o a la cama, al menos dentro del futuro previsible) puede también estar disponible en una gama de medios alternativos, ya sea en la pantalla de una computadora o impreso en papel al momento. Un texto se puede leer en los dispositivos para libros electrónicos o reproducir como audio mediante el proceso de síntesis de voz y quizá pronto pueda cobrar vida con los nuevos medios electrónicos que se están desarrollando en la actualidad, tales como los sustratos de plástico, similares al papel, en los que se puede leer a partir del reflejo de la luz. El resultado es un mayor y más fácil acceso a los libros, así como nuevos mercados: el estudiante que necesita tener el capítulo de un libro esta noche para una tarea que tiene que entregar mañana; la persona que tiene una discapacidad visual y quiere la versión en voz sintetizada, o alguien que quiere escuchar el texto mientras conduce su coche; el viajero que necesita solo un dato específico de una guía de viaje, a quien le basta una o dos frases en su teléfono móvil sobre un monumento en particular, o sobre el restaurante más cercano; o bien, el maestro que quiere utilizar algún material de texto como objeto de aprendizaje en un ambiente de aprendizaje electrónico. ¿El concepto de libro se adapta y se amplía o se generarán nuevas formas textuales?


Diversidad

El negocio de los libros tradicionales solía realizarse dentro de las economías de escala. Había un número mágico, alrededor de los tres mil, que hacía al libro viable, es decir, que valiera la pena escribirlo, imprimirlo y distribuirlo. Por supuesto, cuanto mayor fuera el tiraje, mejor, al menos de acuerdo a la lógica subyacente de la producción en masa. Los costos se reducían mientras mayor fuera el plazo, y el acceso se daba a costa de la diversidad. La producción en masa daba lugar a la cultura de masas. Detrás estaba la engorrosa infraestructura de un inventario lento, el almacenamiento a gran escala, los sistemas de distribución caros y los puntos de venta abastecidos al por menor, un mal negocio, en muchos aspectos preocupante, que proveía una escasa ganancia a cualquier persona que hiciera de los libros su medio de vida, ya no se diga a los autores.


Hoy en día, los dispositivos electrónicos han cambiado la economía de manufactura a escala. La impresión digital variable hace lo mismo: pueden imprimirse al momento miles de libros diferentes, y esto no conlleva un coste mayor al que tendría la impresión de mil ejemplares de un mismo libro. Las pequeñas comunidades con un nicho de mercado coexisten en la actualidad con las comunidades que proveen el consumo masivo. Escuelas, bibliotecas y librerías pueden tener impresoras de libros compactas para ‘almacenar’ prácticamente todos los libros del mundo.


Democracia

Los desarrollos tecnológicos favorecen a las pequeñas comunidades con intereses y prácticas particulares, al tiempo que les facilitan el acceso al mundo de la industria editorial. En la actualidad, museos, centros de investigación, bibliotecas, asociaciones profesionales y escuelas, todos pueden convertirse en editores. Ellos estarán más que felices si un título vende unos cientos de copias, o quizá estará disponible para todo el mundo gratis, opciones que anteriormente no eran factibles. En cuanto a la calidad, las decisiones editoriales serán responsabilidad de las mismas comunidades, a quienes les interesan profundamente los contenidos dentro de su ámbito de estudio. Nunca antes se había dado el caso de que la cantidad, que ha sido la medida tradicional del éxito en el mercado de masas, pudiera equipararse a la calidad, y cada vez se podrá mantener menos esa ecuación en el futuro.
Los miles de editores y millones de nuevos títulos no tienen por qué incrementar la sobrecarga de información. Ya hay mucho más que lo que una persona puede digerir, y aún así, podemos encontrar lo que mejor se adapte a nuestras necesidades e intereses particulares. El hecho de que las oportunidades para publicar crezcan sólo puede tener buenos resultados: una democracia más sana y un lugar con mucha más diversidad. Los métodos de impresión que tenemos a nuestro alcance también son un medio para cruzar la brecha digital. Si usted no puede darse el lujo de que cada uno de sus lectores tenga una computadora (por ejemplo, una escuela en un país en desarrollo, o una nueva obra literaria de una lengua tradicionalmente oral, con un pequeño número de hablantes), la proximidad con estas tecnologías permitirá que se produzcan localmente materiales impresos más baratos. No hay necesidad de comprar el idioma y la cultura de alguien más para subsanar las lagunas de conocimiento locales. Este podría ser un mundo en el que las pequeñas lenguas van a florecer e incluso, a medida que la traducción automática mejore, podrán ver que el ser pequeño no significa estar aislado.


Entonces, ¿cuál es el futuro del libro, esa criatura que sirve como conducto para la invención humana? Los medios digitales representan más una oportunidad que una amenaza.


Por lo demás, en un examen más minucioso, lo que parece ser nuevo en los medios digitales quizás no lo sea en absoluto. La contribución del hipertexto es simplemente  mecánica: automatiza el sistema de información que el libro impreso gestionaba a través de la numeración de páginas, índices, citas y bibliografía. En cuanto a lo virtual, qué otra cosa hizo la palabra escrita y la imagen impresa sino hacer referencia, a menudo con una notable verosimilitud, a las cosas que no están presentes en el entorno inmediato. De hecho, esa arquitectura de la información dentro del libro, la cual representa miles de años de experiencia y conocimiento registrado, proporciona una base sólida para cualquier aventura que queramos emprender en el nuevo mundo de los medios digitales.